¿Cuál es el límite de los sueños?

Ninguno. Seguir un sueño nos permite creer que todo es posible. Que aquello que anhelamos en nuestro corazón, lo podemos alcanzar. Imposible es sólo una palabra que usan las personas débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio. Nada es imposible, sólo hay que explorar el poder que tenemos para intentar cambiar la realidad.

Y eso fue lo que hizo San Martín, que probablemente fue un gran soñador, pero con los pies sobre la tierra. Porque debía sentir una fuerte pertenencia a su tierra natal para decidir dejar su próspera carrera militar en España y regresar a América; enfrentar a los realistas en numerosas batallas; cruzar los Andes para emancipar a Chile con un ejército débil logrando la mayor hazaña militar americana de todos los tiempos, y liberar a Perú con una original estrategia militar a través del mar.

También fue necesario perseverancia y renunciamientos para llevar a cabo todos sus sueños.

A pesar de que San Martín murió alejado de su patria, disconforme con las guerras civiles que ocurrían en ese momento allí, siempre fue fiel a sus ideales que transmitió a su hija Mercedes.

Los grandes proyectos se construyen de a poco, Actuando en chico, pero pensando en grande, como visionario, como estratega, como soñador...

Podemos olvidar fechas, nombres propios o de batallas, pero lo que no podemos olvidar es que los sueños pueden cumplirse si el deseo es intenso y trascendente. Y el ejemplo de San Martín nos debe servir para alcanzar nuestras metas.