DÍA DEL NIÑO

Entre la inocencia de la infancia y la dignidad de la madurez encontramos una encantadora criatura llamada niño.
Los niños vienen en diferentes medidas, pesos y colores, pero todos tienen el mismo credo: disfrutar cada segundo, de cada minuto, de cada hora, de cada día ....
A los niños se los encuentra dondequiera: encima, debajo, dentro, trepando, colgando, corriendo o brincando.
Un niño es la verdad con la cara sucia, la belleza con una cortada en el dedo, la sabiduría con el chicle en el pelo y la esperanza del futuro con una rana en el bolsillo.
Cuando estás ocupado, un niño es un carnaval de ruido desconsiderado, molesto y entrometido; cuando quieres que dé una buena impresión, su cerebro se vuelve de gelatina o se transforma en una criatura salvaje y sádica orientado a destruir el mundo y a sí mismo.
Un niño es una combinación de cualidades: tiene apetito , energía , curiosidad , imaginación, vergüenza, audacia, entusiasmo, lágrimas y alegría...
Le encantan los helados, las pelotas y las muñecas, las sierras y el mar, las navidades, los libros de historietas, el chico de enfrente, el campo y la montaña, el agua (pero no en la regadera), los animales grandes, papá, los trenes, los sábados por la mañana y los carros de bomberos.
Le desagradan los libros sin ilustraciones, las clases aburridas, las corbatas, los peluqueros, las mentiras, los abrigos, la injusticia y la hora de acostarse.
Nadie más se levanta tan temprano ni se sienta a comer tan tarde. Nadie más puede traer en el bolsillo un caramelo, media manzana, un metro de cordel, un saco vacío, dos chicles, alguna moneda, una hoja seca, un trozo de sustancia desconocida y un auténtico anillo supersónico con un compartimiento secreto.
Un niño es una criatura mágica. Puedes cerrarle la puerta de tu despacho, pero no puedes cerrarle la puerta del corazón. Puedes sacarlo de tu estudio, pero no puedes sacarlo de tu mente.
Mejor ríndete; es tu amo, tu carcelero, tu jefe y tu maestro. Pero cuando regresas a casa por las noches con tus sueños y esperanzas hechas trizas, él puede remediarlas y dejarlas como nuevas con dos mágicas palabras: ¡Hola papito!


Ale(secre) dijo
Feliz día a todos los niños que nos alegran diariamente en la Escuela 22, a los del norte y sur argentino, a los que recibirán un juguete y a los que les basta con un plato rico de comida. Muchos abrazos a ellos y también un mimo especial al niño que cada adulto "guarda" en su corazón...
7 Agosto 2009 | 08:53 PM