25 de mayo de 1810
Celebramos otro aniversario del nacimiento de nuestra libertad, de la revolución de mayo de 1810.
Un 25 de mayo los conjurados de 1810 esperaban la explosión popular que arrolló las últimas resistencias del partido español, para establecer el primer gobierno independiente del Río de La Plata. La generación de mayo fundó así la nacionalidad, desvinculándose del imperio español. La voluntad que nace en el alma de todo argentino, debe comprender el testamento inmortal de aquellos hombres de mayo impregnado de libertad.
Por ella se armó el soldado de 1810, se enardeció el criollo, el espíritu de mayo se transformó en instituciones nuevas, dio pasión al pueblo y potencia al brazo de nuestros héroes.
Es necesario recordar la conducta de tantos hombres que se hermanaron al heroísmo y al sacrificio: Belgrano, Moreno, Saavedra, Matheu, y tantos otros cuyos nombres están en la historia con todo el peso de su fuerza moral.
No olvidemos que todos los hechos importantes de nuestra historia fueron el resultado de una lucha incansable. Una lucha dónde los letrados se convirtieron en caudillos, los capitanes en héroes y el pueblo en ejército, alentados todos por dos virtudes gloriosas: la fe indeclinable en sus destinos y la abnegación patriótica.
No olvidemos tampoco que los cambios siempre cuestan. Tomaron un compromiso, vivieron cada día de esa semana como si fuera el último suspiro. Seguro que hubo errores, pero debemos comprender a cada acto social en su tiempo histórico.
Recordemos el pasado y hagamos algo con nuestro presente. Creamos nuestra historia cotidiana, vivamos con una actitud positiva pensando que, desde lo personal, encontraremos una salida y veremos a una Argentina con su gente luchando y que se levanta a pesar de todo.

Ale (la dire) dijo
Pensemos en la Revolución de mayo como un ensayo de emancipación. Mucho se habla en el presente del "Bicentenario", pero poco se hace para honrar a aquellos hombres que se jugaron por nuestra libertad.
25 Mayo 2008 | 02:39 AM