Un septiembre más. Para algunas, uno de muchos. Para otras, quizás, el primero en esta escuela como docente.

El 11 de septiembre nos envuelve con aire de primavera, inicia el último tramo del año, pero sobre todas las cosas, nos cubre de mimos, de palabras tiernas, de agradecimiento. El corazón se agranda para recibir tanto cariño, tanto amor.

Pero nosotras sabemos , que a pesar de las luchas y las dificultades, todos los días sentimos ante nuestros alumnos el calor del afecto mutuo.

Nos ayudamos a crecer, nos consolamos, valoramos la responsabilidad y el deseo de mejorar. Hoy la sociedad espera mucho de nosotras, de los maestros. Debemos desdoblarnos en maestras, madrinas, asistentes sociales, psicopedagogas, pediatras, mediadoras. Una suerte de ángel de la guarda permanente.

Seguramente es mucho, ¡pero qué bueno que nos crean capaces de tanto!!!!.

Por Sarmiento y su sueño educativo, por el sueño de todos los maestros, porque se cumplan, levantemos y festejemos con los brazos en alto y no los bajemos nunca.

¡Feliz Día para todas!!!!!